¡Y no! no sé quién soy,
ni yo confío en mi,
no tengo muchas cosas que quiero hacer,
ese listado lo cuento con una mano,
igual que a mis amigos.
Son pocas las personas que han logrado ver una ínfima parte de mí,
con las que sé que puedo contar,
y que saben que siempre voy a estar para ellas.
La verdad es que el resto del mundo me importa un carajo.
Siento que mi locura es lo único que me mantiene cuerdo,
y que el tiempo es inoportuno.
Creo que perseguir las olas en el mar es un deporte extremo,
y que los verdaderos animales nunca se quitan la vida.
Tengo mala memoria, pero recuerdo tu nombre, tu voz, tu rostro
y cada sensación que provocaste en mí.
No creo en brujas, magos, hechizos, calderos humeantes
ni mucho menos en genios que salen de lámparas.
Dudo, y soy claro, ¡dudo!
que exista un ser superior que quiere ser adorado todo el tiempo,
que mata a su creación cada que se le da la gana,
y que convenientemente, no ha dado la cara en los últimos años.
Pero igualmente no creo en políticos
¡Y lo mucho que me joden!
Me gustan las canciones en inglés, así no las entienda.
¿Quien dijo que la música tiene idioma?
¿Quien dijo se canta en español?
¿En qué idioma cantan los pájaros, las ballenas... y los gatos en el techo?
¿En qué idioma cantan las parejas al tener un orgasmo?
¿En qué idioma cantan los autos en el trancón de las 6?
¿En qué idioma habla tu cuerpo?
Está bien, no sé quién soy.
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